La Declaración Universal de los Derechos Humanos plantea que los Estados han de comprometerse y garantizar en cooperación con las Organizaciones de las Naciones Unidas el respeto universal y efectivo de los derechos y libertades fundamentales del hombre.

A los Estados le corresponde:
- Reconocer los Derechos Humanos, declarar y manifestar su existencia y contenido.
- Respetarlos, no infringiendo los derechos de las personas ya sea por acción directa o por omisión.
- Garantizarlos, crear las normas legales y condiciones materiales que permitan el ejercicio de los derechos de todas las personas.
- Armonizarlos, es decir, compatibilizar los derechos de unos y otros buscando el bien común.
- Promoverlos, educar a la población en torno a sus derechos.

- El Recurso de Amparo o "Habeas Corupus".
- El Recurso de Protección.